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3 MAYO 2019

PIEZA DEL MES: "bifaz DE NINA ALTA"   

CONTEXTO ARQUEOLÓGICO

La pieza que traemos este mes se trata del Bifaz de Nina Alta, uno de los objetos más antiguos de los que se conservan en el Museo Histórico Municipal de Teba, que nos lleva hasta el Paleolítico Inferior o Medio.

Un bifaz es una herramienta lítica (hecha en piedra) prehistórica que servía para cortar, raspar y perforar otros materiales. Se trata de una piedra de gran dureza, generalmente sílex, que es tallada por ambas caras hasta conseguir una forma triangular con una base semicircular.
 

Es una difícil tarea hablar sobre los primeros testimonios de la humanidad en nuestras tierras, no solo a nivel local, sino también a nivel regional, ya que son escasos los restos que nos llegan y poco precisas las cronologías que conocemos. A tenor de las investigaciones realizadas, podemos afirmar que el sur peninsular estuvo habitado por homínidos desde al menos hace 1 millón de años, pero desconocemos el primer tipo homínido que se introdujo en la Península Ibérica, aunque todo apunta a que pudo ser el Homo Erectus. Estos primeros humanos estaban organizados en bandas, dedicadas a la caza, pesca y recolección de frutos y vegetales silvestres.
 

Tema de debate hoy en día es la procedencia estos primeros homínidos que llegaron a nuestras tierras. Una cosa que si es clara y está bien consensuada es de su origen exógeno, pero la disyuntiva está en el lugar de procedencia.

Por una parte, algunos investigadores defienden el origen norteafricano, a tenor de las similitudes culturales que se pueden apreciar en ambas zonas; por otra parte, otros investigadores defienden la teoría de que el Estrecho de Gibraltar sería impracticable, por lo que los primeros grupos humanos se introducirían por los Pirineos, desde el este de Europa.

 

BIFAZ DE NINA ALTA

Se trata de una pieza realizada sobre una roca de sílex (pedernal) de no muy buena calidad, de grano medio y no muy homogéneo. Se encuentra ligeramente rodado, presentando una intensa pátina con alguna pequeña rotura en el borde izquierdo de la cara “A”.

La talla se desarrolló de forma irregular sobre un canto de sílex perfectamente reconocible, que fue trabajado con profusión en la cara “A”, limitándose en la otra a desgajar la punta del bifaz y obtener filos cortantes.
Tipológicamente hablando, según los criterios establecidos por F. Bordes (1961) sus medidas y relaciones son las siguientes:

 

a) Medidas:
- Longitud máxima (L)= 131 mm.
- Anchura máxima (m)= 89 mm.
- Espesor máximo (e)= 49 mm.
- Posición de la máxima anchura (a)= 55 mm.
- Anchura a ½ (n)= 84.
- Anchura a ¾ (o)= 54.


b) Relaciones:
- Índice de alargamiento (L/m)= 1’47.
- Índice de aplanamiento (m/e)= 1’81.
- L/a= 2’38.
- o/m= 60’67.
- n/m= 94’38.

 

Por su morfología, lo podemos clasificar concretamente como un bifaz oval, con una ligera tendencia hacia los amigdaloides. Este ejemplar coincide con los bifaces descubiertos en el Alto Vélez, alejados de los típicamente planos y triangulares del Paleolítico Medio, lo que se ha avanzado una atribución para éstos de “Musteriense de tradición achelense genérica o al Achelense Superior avanzado” (Ramos Muñoz, 1988 a; Vallespí Pérez, Ramos Muñoz y Martín Córdoba, 1989-90).