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27 FEBRERO 2019

30 años del ‘hermanamiento’ entre Teba y Melrose: recortes de prensa

Este 2019 se cumplen 30 años del primer acercamiento entre la villa condal de Teba y el municipio escocés de Melrose

 

En verano de 1988, Douglas Mackintosh, descendiente de Sir James Douglas, llegó a Teba, junto a su mujer y sus hijos, con una losa de cerca de una tonelada en la que rezaba lo siguiente: “Camino de la Cruzada, falleció Sir James Douglas luchando contra los moros al lado del rey don Alfonso XI, cayó cerca del Castillo de la Estrella de Teba el 25 de agosto del año 1330. Caballero lealísimo del rey Roberto I de Escocia y adalid óptimo en las guerras de independencia, Sir James el Bueno peregrinaba a Tierra Santa bajo juramento de consagrar el corazón real del libertador de Escocia en el altar de la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén”.

Tres décadas después, esa losa corona una de las principales plazas del municipio y, al contrario de lo que ocurría por esos días, todos los habitantes de Teba conocen a qué hace referencia las palabras que lleva inscritas. La historia de estos diez años aguarda en tinta sobre papel en algunos recortes que ahora recuperamos para recordar este capítulo de la Historia de Teba.

“RECIBIERON CON ASOMBRO LA VISITA DE UNA FAMILIA DE REINO UNIDO”

El martes 18 de octubre de 1988, Diario SUR publicó una pieza titulada ‘Los descendientes de un héroe nacional escocés erigirán en Teba un monumento a su memoria’. El texto, firmado por la periodista Mabel Moya, explica cómo los vecinos de Teba habían ignorado hasta “hace unos meses” su relación con la figura del caballero: “(...) desconocían la relevancia y admiración que este personaje histórico despierta entre el pueblo escocés, recibieron con asombro la visita de una familia del Reino Unido, descendientes directos de Sir James Douglas”.

En esta visita, trajeron consigo “una losa, con un peso aproximado de una tonelada” en la que “sucintamente se narra la historia de Douglas”, diseñada por el escultor Hew Lorimer y procedente de Creetown in Kirkcudbrightshire (Escocia). “Su precio se calcula en unas 8.000 libras (alrededor de 1.680.000 pesetas) y su anclaje en el suelo ascenderá a unas 3.000 libras (630.000 pesetas), cantidad que se está pagando con donaciones de personas interesadas en que este proyecto se haga realidad”, se lee en el recorte.

 

El artículo cuenta que, en un principio, se barajó la posibilidad de que la lápida fuera colocada “junto a un olivo, cercano al Castillo de la Estrella, donde perdió la vida James Douglas”, en concreto, en la conocida ‘Yema de Huevo’.

Los promotores de esta iniciativa fueron Douglas Mackintosh, descendiente directo de Douglas que entonces tenía 57 años, y su tío George Nigel Douglas-Hamilton, conde Selkirk. Ambos, trabajaron durante “más de 10 años” en este proyecto, que se materializó con la visita, precisamente de Mackintosh, junto a su familia y un traductor, al pueblo malagueño.

UN ACTO CON PALOMAS Y FALDAS DE CUADROS

La mencionada losa estuvo guardada en un almacén hasta que se decidió su ubicación, la plaza de España. El 25 de agosto de 1989 se celebró un gran acto de inauguración cuyo relato se aguarda a día de hoy en varios recortes de prensa de los que no se conserva sus cabeceras.

En uno de ellos, se lee que “a las ocho de la tarde se produjo el acto de hermanamiento”, que “quedó patente mediante la ofrenda de un monumento conmemorativo por el pueblo escocés y la unión de manos de cuatro jóvenes”. Estos chicos eran Lidia Perea Troyano y Antonio Castillero, en representación de Teba, y Bruce y Mairi Shaw Steward Sir Douglas Mackintosh, por parte de Melrose. Durante la ceremonia se produjo “un servicio religioso ecuménico  anglicano-católico”, llevado a cabo por el sacerdote de la Parroquia de Teba y el Vicario de la Iglesia anglicana de San Jorge de Málaga, además de una ofrenda militar con las notas de los himnos de Andalucía y Escocia de la banda de música y gaitas de fondo.

Tanto el conde Selkirk como el entonces alcalde de Teba, Francisco González, realizaron sendos discursos en los que expresaron el deseo de llevar a cabo un verdadero hermanamiento desde el que se potenciara “los intercambios de jóvenes, escolares, ancianos, manifestaciones deportivas, folklóricas, aprendizaje y prácticas de idiomas, integración de inmigrantes, relaciones de carácter comercial, intercambio de experiencias en la gestión y la administración municipal”, según se recoge en el archivo del Ayuntamiento de Teba.

En las crónicas del acto que aguardan en los recortes, los periodistas relatan que las banderas de Andalucía y Escocia, “que cubrían la piedra”, fueron levantadas por el miembro de mayor edad de la familia Douglas, el conde Selkirk, y el regidor municipal, “a la vez que numerosas palomas eran liberadas y cubrían la plaza de España”.

Tras este acto, como se relata en la crónica de Diario SUR, se llevó a cabo una recepción de bienvenida en la que el pueblo de Teba obsequió al conde con “una pintura alegórica de la muerte” de Douglas, obra del artista malagueño Paulino Arias. “El conde quedó profundamente emocionado y dio muestras de agradecimiento y admiración como pudo, ya que su desconocimiento del castellano no es absoluto”.